Y te tuve próxima,
Me puse en tu mirada
Respire tu esencia e imaginé tus labios,
Posados sobre los míos.
Tu vida, recostada en la mía.
Tu palabra, apoyada en tu ser
Y nuestras vidas cruzadas, imperfectas, pero reales.
Imagine esa entrega, no cuerpos ni de placeres vanos,
Sino de actitudes de acciones y decisiones.
Soné por un instante, que tan solo eras mía,
Que por fin yo era puntual, y te arrancaba una sonrisa.
Mientras tú, tejías mi vida con tu entera delicadeza.
Por una coincidencia, llegaste a mí,
O llegue yo a ti.
Los momentos. Benditos Momentos,
Consecuencias furtivas en espacios inesperados.
¿Por qué toparte a cada rato? Con pláticas absurdas
sin aparente sentido, mas con grandes raíces que comenzaban
a crecer, a dar vida al árbol que hoy esta ahí. Imposible
ocultar.
Comidas. Alimentos matutinos, en tiempos eternos que se
saben,
Que se huelen, que se palpan, que se ríen… que se comen.
Imaginé que lo que en mi mente pasa,
Y que tu mirada me dice, era real.
No se si me engañan tus ojos, o tu engañas
a tu ser.
No conozco tus adentros.
Pero imaginé que yo ahí moraba.