18 enero, 2012

Guadalajara




TAPATIOS…
Un tapatío aquel que siempre busca la innovación, los lugares de moda, lo más nuevo, donde todo mundo vaya. Lo que esté más nuevo, tanto en vestimenta, aparatos y lugares donde frecuentarse.
 Este fenómeno lo podemos apreciar  con la inauguración de plazas y centros comerciales como Galerías y Andares, que han sido el foco de atención y altamente concurridos no tanto por lo que puedan ofrecer, sino por el prestigio que brinda ser parte de la burbuja de la moda.
Ante este panorama tan innovador, llega un lugar aun más autentico y cada año diferente, que se suma a los ideales de la moda del jalisciense, que sigue con el ritmo innovador del resto del año, la feria del pueblo: las fiestas de octubre.
Cada año el tapatío se da cita al mismo lugar, para abordar los mismos juegos, comer los mismos alimentos, ver a los mismos artistas (o seudo artistas) y consumir los mismo productos. Ah! Perdón, olvidaba que la pista de hielo es algo nuevo… en Jalisco.
La tradición, la dulce tradición, de ir a las fiestas de octubre en Guadalajara… que por cierto están en Zapopan, y que año tras año, podemos encontrar el mismo señor de los algodones rosas, los vendedores de morelianas y cuanto articulo “inn”  o “fashion” te puedas encontrar, con el tradicional concurso de ver quien hace el burro norteño más grande (la última vez lo vi de 1 metro 20 cm).
Ojo del huracán de piratería, folclor, sabor, comercio, publicidad. La feria del pueblo. Del pueblo tapatío, tierra de triunfadores, de gente trabajadora, de seres humanos excepcionales. Distinguidos a nivel nacional e internacional en el deporte, y  Cuna y semillero de intelectuales como Juan Rulfo, grandes periodistas como Ildefonso Loza, lleno de gente letrada,  léida y escrebida, en cuya palabra emana el olor a México, el orgullo a una nación, al amor por su gente y sus costumbres, ¿eda? ¡ey! 




13 enero, 2012

Anhelos

El vacío interior,
falta de amor, falta de amar,
de a quién amar.
La ausencia de un Dios,
o la temporada invernal.

Quebranto de huesos,
Ojos roídos,
mirada en picada,
labios inertes.

Pretextos miles,
sentimientos más,
cariño solo uno,
rarezas del ser: tu ausencia presente.