TAPATIOS…
Un tapatío aquel que siempre busca la innovación, los lugares
de moda, lo más nuevo, donde todo mundo vaya. Lo que esté más nuevo, tanto en
vestimenta, aparatos y lugares donde frecuentarse.
Este fenómeno lo podemos apreciar con la inauguración de plazas y centros
comerciales como Galerías y Andares, que han sido el foco de atención y
altamente concurridos no tanto por lo que puedan ofrecer, sino por el prestigio
que brinda ser parte de la burbuja de la moda.
Ante este panorama tan innovador, llega un lugar aun más
autentico y cada año diferente, que se suma a los ideales de la moda del
jalisciense, que sigue con el ritmo innovador del resto del año, la feria del
pueblo: las fiestas de octubre.
Cada año el tapatío se da cita al mismo lugar, para abordar
los mismos juegos, comer los mismos alimentos, ver a los mismos artistas (o
seudo artistas) y consumir los mismo productos. Ah! Perdón, olvidaba que la
pista de hielo es algo nuevo… en Jalisco.
La tradición, la dulce tradición, de ir a las fiestas de
octubre en Guadalajara… que por cierto están en Zapopan, y que año tras año,
podemos encontrar el mismo señor de los algodones rosas, los vendedores de
morelianas y cuanto articulo “inn” o “fashion”
te puedas encontrar, con el tradicional concurso de ver quien hace el burro
norteño más grande (la última vez lo vi de 1 metro 20 cm).
Ojo del huracán de piratería, folclor, sabor, comercio,
publicidad. La feria del pueblo. Del pueblo tapatío, tierra de triunfadores, de
gente trabajadora, de seres humanos excepcionales. Distinguidos a nivel
nacional e internacional en el deporte, y Cuna y semillero de intelectuales como Juan
Rulfo, grandes periodistas como Ildefonso Loza, lleno de gente letrada, léida y
escrebida, en cuya palabra emana el olor a México, el orgullo a una nación,
al amor por su gente y sus costumbres, ¿eda? ¡ey!



ME PARECE MUY BUEN REPORTAJE, ALGO QUE LOS TAPATIOS NO OBSERVAMOS, PERO QUE BIEN QUE HAYA JÓVENES QUE SE PREOCUPEN POR OBSERVAR Y CLARIFICAR EL COMPORTAMIENTO DE LOS TAPATIOS.
ResponderEliminarFELICIDADES ADRIAN, POR TU TRABAJO.
JUAN MANUEL RAMIREZ